Es creer en algo que nadie más cree y no rendirse. Es ir a contracorriente y sólo así sentirse a gusto. Es vivir con una nostalgia infinita. Es ir a tu bola cuando todos van en automático y se atreven a juzgarte por ser diferente. Es indignarse ante la idea que nos imponen de que sólo hay una manera de ser feliz pese lo que pese, pase lo que pase. Es una parada obligatoria para respirar y escuchar Coldplay a todo volumen para recordarte que por más que intenten que seas una más, tú no vas al mismo ritmo del mundo. Tú eres diferente.